Cada quien aporta lo que puede para el cambio climático.
El aguacate nalguea el ecosistema
El agave lo cachetea
Entre los dos desforestan y cambian uso de suelo..
El exceso de planta de agave contribuye a la pérdida de ecosistemas claves para el medioambiente.
Hace 17 años, orgullosos por el paisaje agavero del tequila declarado Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.
En 2006, el paisaje agavero obtuvo la declaratoria como Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), que reconoció 34.658 hectáreas de cultivos por su belleza paisajística, y su importancia cultural, social e histórica.
Hermoso paisaje cercano al pueblo de Tequila, pero la gran demanda del producto mexicano, se extendió y ya esta a bosques, selvas y montes de Jalisco y otros estados, como Guanajuato y Michoacán.
Necesario por su gran crecimiento en los últimos 30 años de casi el 550 % según indica el Consejo Regulador del tequila (CRT).
Dánae Cabrera, ecóloga que estudia el tema nos indica.
“Se transforma un territorio en donde lo que se quiere es producir lo mayor posible, en el menor tiempo y espacio posible y esto solamente se puede lograr con fertilizantes, con insecticidas, con todo lo que sustituya eso que hacía el ecosistema”
Pablo Montaño, coordinador de la organización Conexiones Climáticas.
Dice que hay una regulación de los lugares en donde los productores pueden sembrar agave, es común que compren predios agrícolas o que recurran a la quema o deforestación de espacios naturales.
“Hay varios fenómenos, uno es la remoción de bosques y selvas donde se limpia el terreno, se quita la masa nativa y se sustituye por agaves. Hay mucha evidencia de incendios que están vinculados después a la siembra de agaves, lo pueden hacer con simple deforestación y también hacen sustitución de cultivos»
Según el CRT
En 2017, hubo 29 millones de plantas disponibles y cinco años después, EN 2022, LA CIFRA INCREMENTÓ A 375 MILLONES DE PLANTAS.
En Jalisco, es común que las plantaciones invadan cerros y espacios protegidos como el Bosque La Primavera.
Los expertos les recuerda una vez más que al quitar terreno al bosque tropical destruyen su ecosistema y evitan una mayor absorción del dióxido de carbono, componente clave del calentamiento global.
Pablo Montaño “Quitamos masa forestal que ayuda a frenar o a mitigar los efectos de la crisis climática, bosques que te permiten reducir las temperaturas, eso va a hacer que el cambio climático se sienta más fuerte»
