El robo del siglo en París.
De la película a la realidad en París.
EL ROBO DEL SIGLO.
Un trueno en el corazón de París:
Un robo tuvo lugar el domingo alrededor de las 9:30 h, justo cuando el Museo del Louvre, ubicado en el distrito 1, abría sus puertas.
Según el ministro del Interior, Laurent Núñez, se robaron joyas de «inestimable valor patrimonial e histórico».
El establecimiento cerró sus puertas inmediatamente «por razones excepcionales», en particular para preservar cualquier posible rastro o pista. No hubo heridos que reportar, declaró la ministra de Cultura, Rachida Dati.
En 7 minutos los ladrones se robaron joyas ‘de valor incalculable’ del Louvre.
Fue el robo más descarado y acaso el más costoso que se haya perpetrado en el museo que alberga las colecciones de arte más preciadas de Francia.
Tres personas uniformadas cerca de la pirámide del Louvre.
Después de 30 minutos en que abrieron las puertas del museo más imponente del mundo, llevaban abiertas cuando dos ladrones subieron a un balcón del primer piso, en el lado sur del edificio.
Llevando los rostros ocultos, se montaron en un montamuebles, una escalera eléctrica montada en un camión que es habitual ver en las calles de París, donde se utiliza para transportar muebles voluminosos a través de las ventanas de los apartamentos.
Una vez allí, utilizaron amoladoras para romper una ventana, lo que activó las alarmas de seguridad. Irrumpieron en el interior de la dorada Galerie d’Apollon del Museo del Louvre, donde se guarda una preciada colección de joyas de la realeza y diamantes de la corona en una sucesión de vitrinas.
En el lugar destrozaron dos vitrinas, lo que hizo sonar más alarmas, y se llevaron ocho objetos preciosos, entre ellos un collar real de zafiros, uno de esmeraldas y sus pendientes a juego, y una diadema que llevaba la emperatriz Eugenia, esposa de Napoleón III, soberano de Francia en el siglo XIX.
Los ladrones bajaron de nuevo por la escalera hasta un camino que bordea el Sena y se dieron a la fuga con dos miembros de su equipo que les esperaban en motocicletas.
De película, no tardaron ni siete minutos, siendo el robo más atrevido y posiblemente el más costoso que se ha realizado en el museo de Louvre, que alberga las colecciones de arte más preciadas de Francia.
Los franceses han exigido a gritos saber cómo podía ocurrir algo así en el museo más célebre del mundo un domingo a las 9:30 a. m.
