Plan «B» en el congreso de Michoacán
Dado los cambios que vienen en el plan B de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Inicia en Michoacán el «¿Por qué a mí?, si los otros ganan más», y comienza el encueradero de cómo se gasta el dinero.
El secretario general del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Legislativo (STASPLE), Rogelio Andrade Vargas, rechazó que el Congreso del Estado pueda funcionar con una plantilla de 400 trabajadores.
Es mejor la reducción de asesores de los diputados para generar ahorros.
Que la asesoría que tienen los integrantes de la 76 Legislatura indica que antes los legisladores cubrían estos gastos con recursos, pero que ya los cargaron directamente al presupuesto público del Congreso michoacano.
Rogelio Andrade Vargas, dirigente sindical, comenta que la nómina del personal sindicalizado no supera los 250 millones de pesos anuales, incluyendo gastos indirectos como el pago al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y la Dirección de Pensiones.
¡Atención! El dirigente sindical informa que cada legislador, además de su dieta, dispone de más de medio millón de pesos, por lo que en conjunto los 40 diputados perciben más recursos que los trabajadores sindicalizados en un año.
