Un hartazgo del pueblo cubano que los lleva a la manifestación del cacerolazo.
Mayo de 2026: Se ha registrado una nueva ola de protestas y manifestaciones de inconformidad en diversas localidades de Cuba, motivadas principalmente POR LA CRISIS ENERGÉTICA Y LA ESCASEZ DE ALIMENTOS.
Protestas en La Habana: Se han reportado cacerolazos y manifestaciones en barrios como San Miguel del Padrón, La Habana Vieja, Diez de Octubre, La Lisa y Guanabacoa. Los vecinos han salido a las calles gritando consignas ante apagones que han superado las 20-30 horas.
«¡Corriente y comida!»: Esta consigna ha marcado las manifestaciones, reflejando el hartazgo por el colapso del sistema eléctrico y la falta de servicios básicos, incluyendo agua y gas.
Además de la capital, se han reportado cacerolazos en otras zonas del país, destacando los reportes de protesta en Baire (Santiago de Cuba) y en Güira de Melena.
El gobierno cubano: Se ha observado presencia policial y de tropas especiales en zonas de conflicto, con reportes de cortes de internet durante las manifestaciones.
La Unión Eléctrica de Cuba (UNE) ha admitido déficits significativos de generación, superando en ocasiones el 60-70% de afectación en la demanda, lo que mantiene al sistema eléctrico en un estado «muy frágil».
Estas acciones demuestran un aumento de la tensión social y el hartazgo de la población ante el deterioro sostenido de las condiciones de vida, persistiendo el descontento a pesar del control gubernamental.
