Columnistas

Ático por Eduardo Aguirre.

Hablando del mes de la Patria, menudo susto sentimos otra vez el 19 de septiembre y todo porque al mexicano temblor se le antojó regresar a dar su propia versión del grito, el cual inauguró en 1985. Para que no lo extrañemos, apareció de nuevo en el 2017, y todavía saliendo de contingencias debido a la era de la pandemia, como todo mundo ha empezado a juntarse otra vez, pues quiso regresar la misma fecha también, y que se deja sentir con todo, ¡cómo de que no! Ya podemos irlo bautizando como el «mexicano temblor», el «décimonoveno patrio», o como ustedes gusten. Tan es así que ya inspira a sendos personajes de la vida pública nacional a irle dando rango constitucional a nuestro mexicano temblor, tal como desea proponer la alcaldesa de Sta. Clara del Cobre: Araceli Saucedo Reyes, para que el Congreso de Michoacán declare días de asueto los 19 de septiembre a fin de «salvaguardar la integridad física y la salud de los trabajadores y sus familias». Tal vez proponga también que además del 16 con el grito tradicional ¡Viva México! el 19 se grite ¡Vibra México! y así todos contentos; o, por lo menos, allá en el municipio de Villa Escalante.

Y hablando de fuertes vibras, a nuestro pobrecito país ya le llueven muchas malas y es hora de pensar si tanto deterioro a los seres humanos y a la naturaleza ya es pasarse de lanzas. Y es que allá en la región del lago de Camécuaro de repente y prepotente manera sacaron el hacha y a tumbar los árboles antaños llamados «pata de león», que son tan necesarios a los mantos acuíferos. Qué salvajada. A ver si ahora que habrá la 26a. edición del Encuentro Internacional de Poetas en Zamora, en fechas próximas, los poetas mexicanos y hasta extranjeros declaran una protesta al respecto. O bien, el poeta zamorano Roberto Reséndiz, que dirige la orquesta de los encuentros en la Sultana de Occidente, expresa una postura que denuncie a este lamentable ecocidio que debe despertar la indignación de todo poeta sensible a la bella naturaleza. Ya que podría ser fácil escribir pero difícil ser un personaje comprometido con su época y su tiempo.
Y bueno, pues hay de personajes a personajes, y no cabe duda que en la Feria Internacional del Libro de Morelia, el panismo sale a relucir y supimos que la diputada Margarita Zavala presentará su libro algo autobiográfico. De entrada, es seguro que tendrá una afortunada asistencia ahora que regresó a su partido como hija pródiga que ha sido bienvenida al redil. Una Feria de agenda burocrática cultural y clientelar, de apariencia abierta pero cerrada en sus conceptos de presentaciones y proyectos editoriales. Eventos de relumbrón nada más y talleres hasta el hartazgo de repetidos, que garantizan audiencias y poca imaginación. Y ya no digo más por que van a participar conocidos míos, y no quiero que me dejen de hablar si voy de observador a la feria y participo con preguntas entre el público, ejem!

Hasta aquí mi columna de esta semana y cuídense de los temblores patrios, que ya no es uno ni dos, van tres. En mismo mes y día.

Y en posdata felicito entusiasta al Ingeniero Melchor Ornelas por el día del locutor y el merecido reconocimiento otorgado en el presente mes de Galardón de la Paz. Enhorabuena.
Desde el Ático de la Casa de ‘El Despertar de Michoacán’ les saludo con aprecio.

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