Mi Morelia, por el Ing. Fidel Fabian.
Mi Morelia.
El 12 de octubre de 1828 el Congreso Constitucionalista en cesión solemne edita un decreto en donde se suprime el nombre de Valladolid, en lo sucesivo se cambiará por el nombre de Morelia, en honor a su hijo Don José María Morelos.
A este lugar anteriormente los indígenas le llamaron Valle de Guallangareo, y al fundar la nueva ciudad los españoles le dan el nombre de Valladolid.
Tres años después de la función, Juan Ponce inicia la traza de la nueva villa, esta la divide en cuatro cuadrantes principales o mayores y estos a su ves los sub-divide en ocho menores.
La calle principal la traza de oriente a poniente, semejante a la columna vertebral de la nueva población, motivo por el cual recibió el nombre de calle real, en señal de posesión y vasallaje de e la metrópoli.
La calle perpendicular a la calle Real que permitió trazar de sus manzana en forma de Damero, lo que incidentemente esta la casa que habito Don José María Morelos lleva su nombre.
El primer nombre que se les dio a las calles, se baso a la tradición, la costumbre, o bien a algún suceso que facilitara su identificación.
En otros casos se les dio el nombre de arboles, seguramente por la presencia de tales arbustos, o simplemente por ser nombres accesibles al común entender de sus habitantes.
La primera nomenclatura que se da oficialmente a la población es a partir de 1794.
En este se le dio un nombre para cada una de la cuadras de la ciudad a acepción de la calle principal que recibió el nombre de Calle Real.
En esta primera nomenclatura no se colocaron placas para las calles, si acaso, se llegaron a esculpir algunos nombres sobre las canteras de algunos edificios y respecto a los números de las casas, se han localizado pocos ejemplos, la mayoría de barro cosido en bajo relieve pintados con creta color grisáceo.
Por la cantidad reducida de habitantes que tenia la Villa en 1794, era natural que muchos fueran parientes o bien todos se conocían y los domicilios se localizaban muy fácilmente , en algunos casos a base de señas, apoyadas estas en los apellidos de las familias mas connotadas y por último hasta por los sobre nombres de algún popular vecino.
La ciudad seguía padeciendo la falta de una nomenclatura correcta y fue hasta el 10 de septiembre de 1840 en que el Gobierno Municipal, comisiona a conocido acaudalado y distinguido caballero “al Lic. Isidro García Carrasquedo” para que realizara una nueva nomenclatura, en realización de esta, suprimió los cuatro cuarteles menores en que se divide la ciudad y puso nombre a cada cuadra de cada calle, se cambia el nombre de Calle Real por el de Calle Nacional, los nombres de las calles se pintaron sobre laminas y se fijaron sobre los muros, y en otros casos se pintaron los nombres sobre los muros.
En 1868 se cambio el nombre de los portales y las plazas.
El 22 de febrero de 1913 se dispuso por medio de un decreto que en todas las poblaciones del Territorio Nacional, se le tributara un póstumo homenaje a Don Francisco y Madero, poniendo el nombre de una calle, y como respuesta de los morelianos se cambio el nombre de la calle Nacional, por Francisco y Madero.

