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ÁTICO por Eduardo Aguirre.

Si ya sufre bastante por cumplir con la contribución del reemplacamiento, déjeme decirle que se comenta por ahí, que todavía no tienen las nuevas placas disponibles.

A cambio le entregan un comprobante para que, al pagar, lo tenga listo, y ya luego le avisan cuando pase por su reemplacamiento.

Además, algunos afirman que los módulos para que le salga más barato el pago, dentro de fechas tempranas, andan de vacaciones. ¿Qué le parece?

Y si Ud. es de la tercera edad, no se moleste en ir al módulo de pago predial que está en Servicentro Camelinas entre semana, pues al llegar encontrará un letrero impreso en hoja tamaño bond que dice: solo sábados y domingo.

Y evítese frustraciones, pues tal parece que los gobiernos se ponen de acuerdo para apoyar su economía rogándole a Dios no hacerlo, y ponérsela difícil a fin de hacer lo posible para que termine soltando más billete y dejarlo solo en un almuerzo por día.

Así las cosas con estos cumplimientos recaudatorios para empezar bonito el año del : 2022.

Y en reciente reporte de un accidente que realizó el Ing. Melchor Ornelas en la Av. Camelinas, a la altura de dos colegios, debe llamar la atención de autoridades viales.

Pues resulta que va esa zona mortal del cruce de las calles Vicente Sta. María y Tabachín, donde ni siquiera existe una cebra pintada en el asfalto que indique precaución, en un cruce peatonal que conecta dos colonias: Félix Ireta, al norte; y, Nueva Jacarandas, al sur. Ambas, de la Av. Camelinas.

En esta parte y en horas pico, el tránsito vehicular y la velocidad es de autopista, lo que ha generado múltiples accidentes porque no hay la señalización adecuada que prevenga la inclinada curva y el cruce peatonal eterno para los viandantes, quienes llegan a esperar hasta más de diez minutos esperando que ambas direcciones tengan despejada la carretera para cruzar sin peligro.

Y de la altura de la Casa Taller ‘Alfredo Zalce’ a donde están los colegios en ambos lados de Camelinas, hacia el oriente, la autopista hace curva en declive, sin señalizaciones que prevengan cruces y curvas.

De manera que con frecuencia, se pueden ver por ahí partes destrozadas de autopartes en los jardines laterales:

Allí van a dar pedazos de rines, defensas, puertas, reflectores, etc.

Claro que no falta quien se lleve un cacho de algo que aún pudiera ser aprovechado en los tiradillos de compra venta.

Sin embargo, la vida es lo más importante y es que ya es urgente y necesario que pongan atención en esa zona de vialidades rápidas y cruces peatonales.

Ya que administraciones pasan y pasan y se han dormido en sus laureles para que, si no van a poner un puente ahí, por lo menos una cebra y señalamiento que indique y dé oportunidad de un pronto y seguro cruce al peatón, e indique también de la peligrosa curva con pendiente prolongada metros más adelante.

También señales de que la zona está entre colegios, pues con la presencia de uno al norte y otro al sur de la avenida, prácticamente uno enfrente del otro, imagínense los cruces en esta precisa altura, y en las horas de más actividad.

Deseamos que los impuestos de la gente se apliquen donde deben ser, ya que no resulta barato estar pagando servicios que, encima de todo, le complican ser cumplido. ¿No cree, Ud?
Y aquí seguiremos atisbando los aconteceres de nuestro tiempo desde el Ático, siendo testigos de un presente, que, a como lo vemos, bien dijera nuestro inolvidable amigo Abdiel López Rivera: ¡Ya no hay moral! No hay moral.

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