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ÁTICO Por Eduardo Aguirre

ÁTICO
Por Eduardo Aguirre

Continuando con las dificultades para realizar el pago predial por la comunidad adulta mayor, además de que el módulo de Servicentro Camelinas funciona solo sábados y domingos con el cansancio que conlleva la fila, si Ud. no tiene actualizada su credencial del INE, y/o la del INAPAM, ni se moleste en ir porque no le van a tramitar ningún descuento especial. Así de bonito apoyan al adulto mayor, y consideraron, estos buenos samaritanos, que los años de pandemia, sobre todo, en octogenarios en adelante, pues no han tenido ningún calvario para cuidarse y tener tiempo para estar muy actualizados con sus credenciales.

Todo en aras de apoyar al contribuyente mayor, qué nobles y humanos funcionarios, nos conmueven hasta las lágrimas.

Y hablando de llanto, el mundo se está poniendo para llorar en Europa, con esto de la posible invasión rusa a Ucrania, un lío que tiene su origen desde la caída y desintegración del bloque soviético, luego la Nueva Rusia, y, hoy, nada más Rusia, a secas.

Pues como que no han terminado de cuajar las independencias de las antiguas repúblicas de la URSS, y la OTAN echa gato a retozar para ver qué cacho plácido del gas agarra para distribuirlo a sus aliados. Lo malo es que en este juego de manos nos puede llevar a todos el car… gamento de arsenal atómico de las grandes potencias, que, a cada lado de Ucrania se están concentrando con sus juguetes de guerra.

Y si el ejército ruso se decide invadir, y a uno de la OTAN o de los EE.UU, le toca un rozón de bala, ya podemos ir haciendo el testamento, o contratar servicio funerario, para que cuando esto se salga de control, las radiaciones nucleares nos tomen prevenidos y con cristiana mortaja.

No vayan a pensar que lo que está pasando en Ucrania, es nada más pleito de vecinos.

Hay muchos intereses en la región estratégica de magna geopolítica, que ya hasta los chinos andan asomando las narices con sus buques rojos en el Océano Índico, como queriendo ver qué pasa un tanto más al norte de la región.

Y para regiones conflictivas no vayamos lejos, y miren nada más lo que pasó en días recientes, que la gente de medios informativos reportó un homicidio en la mera entrada de la Bodega Aurrerá que está por la salida a Charo, sobre el libramiento. El viejo oeste por poco se mete a la zona de frutas y legumbres, así de segura está ya nuestra tan añorada pacífica Morelia. Para no dejar al país sin su porción de males, pues otra vez crímenes de periodistas en el norte de la república, nombres de caídos ya ni mencionar porque la lista es extensa y el gremio vuelve a decir: ¡Ya basta de tanto crimen e impunidad! en varias capitales de México sufrido y querido. Aquí en la Plaza Melchor Ocampo, autor del refrán: ‘Es hablándonos y no matándonos como debemos entendernos’. Y al no entenderlo la intolerancia, acabó con su vida; se reunieron varios importantes comunicadores para expresar cabal protesta por lo acontecido, y dar lectura a nombres de víctimas periodistas en el estado.
Siempre es mejor debatir, porque el debate argumenta y expone razones mediante fundamentadas oratorias, que pueden ser rebatidas, siempre y cuando haya justificada razón que lo sustente, para que en sana discusión se pueda llegar a los acuerdos.

Sin embargo, defender la tolerancia y el derecho a discernir se ha vuelto muy peligroso, porque todo acto que contemple crítica del abuso lleva implícita denuncia.
Que en paz descansen los caídos mártires de la libertad de expresión mexicana, y ya la palabra ojalá se oye gastada de tanto esperanzar con ella; pero, de verdad, ojalá que las autoridades correspondientes pongan más atención en la protección a quienes ejercen el oficio de informar.

Va a llegar un momento en que, si no hay derecho a la información, no quedará más que el vacío. Y todo mundo a quedar en el vacío como nación salvaje, que bien decía el extinto Don Jacobo Zabludowsky, en su radio noticiero llamado ‘De una a tres’:

¡Sálvese el que pueda!
Le deseo buena salud y cuidado, ya que el Ómicron anda más desatado que su predecesor.
¡Saludos desde el Ático de la Casa de ‘El Despertar de Michoacán’!

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