No chiflen que es cantada; ya hasta templos con servicios patito tenemos.
Bautizos, primeras comuniones, casorios y hasta muertorios exprés en 30 minutos los arreglamos.
Favor de ir a la… la comunidad de Alfaro, en León, Guanajuato, se ubica la llamada Parroquia del Señor de los Milagros en la calle Capilla de Alfaro 222.
“Bautizos exprés” y sacramentos inválidos: solo tienen operando 25 años en León.
La Arquidiócesis de León confirmó que un supuesto templo en Alfaro operó durante más de dos décadas sin pertenecer a la Iglesia católica.
Rapidín y con un billetín salían “bautizados”, “confirmados” o hasta “casados”.
Son más de 25 años que una supuesta iglesia ubicada en la comunidad de Alfaro operó al margen de la Arquidiócesis de León, ofreciendo sacramentos rápidos, sin preparación y, ante los ojos de la Iglesia Católica, son completamente inválidos.
El padre Marco Cortés Muñoz, vocero de la Arquidiócesis de León, reconoció que el alcance del problema es incierto, ya que desconoce el número total de personas que fueron afectadas por estas prácticas irregulares.
“Se prometían servicios religiosos instantáneos, sin catequesis, sin registros oficiales y sin ninguna supervisión, llegando incluso a recibir autobuses repletos de niños para realizar múltiples sacramentos en un solo evento”, explicó el padre Marco Cortés Muñoz.
La manera en que fue descubierto fue en una misa de funeral, donde una familia, al notar inconsistencias en los rituales y en la forma de celebrar, decidió levantar la voz.
Esta denuncia permitió confirmar que el supuesto sacerdote no tenía facultad alguna y que el lugar no pertenecía a la jurisdicción católica.
En las parroquias oficiales, las misas de exequias se manejan bajo el principio de caridad, en estos espacios el negocio era evidente, con cobros excesivos por servicios que priorizan el dinero sobre cualquier rito religioso.
La identificación: “Los sacerdotes de la arquidiócesis, tenemos una credencial, que es nuestra licencia que nos permite celebrar en cualquier lugar de nuestra diócesis”.
La Iglesia ha optado por advertir públicamente a la comunidad.
Para evitar que el engaño continúe, y no descartan proceder legalmente por la usurpación de identidad religiosa.
Las autoridades eclesiásticas instan a los fieles a solicitar siempre la credencial o licencia anual vigente de cualquier sacerdote antes de contratar sus servicios y a desconfiar de cualquier ofrecimiento de sacramentos “exprés”.
